Un workflow es una secuencia explícita de pasos, decisiones y estados. Su control vive en código o configuración: sabes qué puede ocurrir después de cada nodo. Puede incluir llamadas a un LLM sin dejar de ser un workflow.
recibir → validar → clasificar con LLM → revisar regla → ejecutar → registrarEl modelo resuelve una parte ambigua; el flujo conserva el orden, las transiciones y los límites. Esto suele ser preferible cuando el proceso de negocio ya se conoce.
Un agente, en cambio, elige dinámicamente qué herramienta usar y cuántas vueltas necesita. Esa flexibilidad ayuda en tareas abiertas, pero amplía costo, variabilidad y superficie de error.
Un diagrama bonito no basta. Si un paso se ejecuta dos veces después de un retry, debes saber si duplica un correo, un cobro o una migración.
Úsalo dentro de un límite claro: investigar varias fuentes, elegir entre herramientas de lectura o proponer un plan. Devuelve después el control al workflow para validar, aprobar y persistir.
[!TIP] Si puedes escribir una función o máquina de estados que resuelva la tarea de forma fiable, hazlo. Reserva autonomía para la incertidumbre que realmente la necesita.
La alternativa flexible se entiende en Anatomía de un agente y Agentic loop. La Planificación y human-in-the-loop introduce pausas y aprobaciones.