Muchos proveedores y herramientas usan créditos: cargas saldo por adelantado y cada operación lo va descontando. Es una capa de prepago encima del API pricing real.
El crédito puede mapear 1:1 con dinero (1 crédito = $0.01) o ser una unidad propia de la herramienta que oculta el coste real en tokens. Esto último conviene mirarlo con lupa: dos “créditos” no siempre cuestan lo mismo según el modelo que dispares.
Los créditos son el punto medio: gasto acotado sin comprometerte a una mensualidad.
A favor: techo de gasto claro, útil para presupuestos y para probar sin riesgo de factura desbocada.
En contra:
Son una forma de pagar el API pricing; compáralos con las suscripciones y vigila los límites de uso.