La ventana de contexto es la cantidad máxima de tokens que un modelo puede tener “a la vista” en una misma llamada: tu mensaje, las instrucciones del sistema, el historial de la conversación y su propia respuesta, todo junto. Si algo no cabe en la ventana, el modelo no lo ve. Punto.
Casi todos los comportamientos raros de “memoria” salen de aquí:
Las ventanas han crecido mucho (de miles a cientos de miles de tokens, y algunos modelos llegan al millón), pero más grande no es gratis ni infalible: cuesta más y la atención del modelo se diluye cuando el contexto está saturado.
Clave: cuando cierras la conversación, el modelo no recuerda nada. La “memoria” aparente es solo el historial que el harness le vuelve a enviar dentro de la ventana. Por eso existen mecanismos externos para dar continuidad:
Esto explica directamente una pieza del bloque 3: CLAUDE.md.
Es un archivo que Claude Code carga al principio de cada sesión para que instrucciones y
contexto del proyecto siempre entren en la ventana, sin que tengas que repetirlos. Un
buen harness gestiona activamente qué entra y qué sale de la ventana: eso es context
engineering, y es la mitad del arte de trabajar con agentes.
La ventana se mide en tokens, su gestión conecta con
CLAUDE.md y con la
gestión de contexto de los harnesses.